Vulnerabilidad de la víctima y riesgo de victimización.
Dentro
de la Victimología, la vulnerabilidad es percibida como aquellas circunstancias
o factores que permiten que una persona sea más susceptible de ser víctima de
un delito. Por su parte, cabe destacar que, dichas vulnerabilidades pudiesen ser:
1. Vulnerabilidad
individual:
Esta
por su parte, consiste en aquellas características propias de la persona, las
cuales podrían ser precursoras en un delito. Dichas características pudiendo ser,
primeramente, la edad, la cual dentro de esta los niños, y ancianos se vuelven
más vulnerables a perecer de un delito.
Luego
encontramos el género. El enfoque de género y la equivalencia que se ha
otorgado hacia la mujer ha sido una caracterización errónea, en cuanto a lo que
respecta la equivalencia de violencia contra la mujer. Sin embargo, ante esto
último es preciso enfatizar que la subordinación de dicha calificación se debe,
porque la violencia de género afecta más a las mujeres en la sociedad, durante
el quehacer de su día a día, y en sus relaciones interpersonales.
El poco reconocimiento que sufren las mujeres día tras día sólo incrementa la poca construcción de valores en la sociedad, involucrando diversas excusas para degradar a la mujer dentro de esta sociedad machista; impulsada por beneficiar o engrandecer la violencia de género para con estas.
Como
respuesta ante ello, es preciso exponer que, el Estado como tal debe de tener
en cuenta los factores de riesgo, esto tanto para expandir información a nivel
comunitario como nacional, lo que a su vez permitirá, que la sociedad conozca
la victimización existente tanto a nivel micro, macrosocial, mesosocial y del
cronosistema.
Estos
porque al menos parte de los delitos a los que estas se ven expuestas se
encuentra el fenómeno criminal de las agresiones sexuales, las cuales resultan
ser un delito que afecta en gran medida a la población costarricense, puesto
que dicho delito representa cierto porcentaje de las denuncias interpuestas
ante el Ministerio Público.
Por
otro lado, encontramos las discapacidades mentales y físicas, las cuales podrían
contribuir en el proceso de victimización, esto porque la víctima no puede defenderse
de dicho acto, o bien la credibilidad de su acusación resulta en duda.
2. Vulnerabilidad
social:
La
vulnerabilidad social abarca aspectos que van más allá de las teorías de la
elección racional o de la oportunidad, para acercarse al paradigma de la
Victimología crítica, centrada en aspectos estructurales (culturales, sociales,
económicos y/o políticos). Beristain se refiere aquí a los procesos de
macrovictimización. En la normativa internacional, podemos aludir al concepto
de víctimas de abuso de poder. (Verona et al., s.f, p.41)
Contextualizando
un poco estas condiciones, se podría apuntar que, como parte de la discriminación
y marginalización, los grupos sociales llegan a ser considerados como minorías,
pudiendo ser estas por características étnicas, preferencias sexuales o hasta discapacidades.
La discriminación
puede aumentar en gran medida la exposición de estos individuos a delitos como
el acoso, violencia o crímenes de odio, asimismo se dificulta el proceso de
justicia y de atención de servicios de apoyo, lo cual causaría cierta marginación
y consecuencias psicológicas en dichas personas.
3. Vulnerabilidad
situacional:
Esta
por su parte, se refiere a las circunstancias específicas en las que un
individuo se encuentra, las cuales aumentan el riesgo de victimización. Tales
circunstancias pudiendo ser el visitar lugares poco transitados, o el exponerse
a situaciones peligrosas. De hecho, es posible mencionar dos teorías que
pudiesen ser relacionadas con este tipo de victimización.
Por
otro lado, y enfocándonos en la teoría de actividades rutinarias se ha afirmado
que esta es “Routine activity theory is one of the main theories of
“environmental criminology”. The
theory states that a crime occurs when the following three elements come
together in any given space and time: 1. an accessible target 2. the absence of
capable guardians that could intervene 3. the presence of a motivated
offender” [La teoría de la actividad rutinaria es una de las principales
teorías de la “criminología ambiental”. La teoría establece que
un delito ocurre cuando los siguientes tres elementos se juntan en cualquier
espacio y tiempo dado: Ausencia de un tutor capaz que pueda intervenir Un tutor
capaz tiene un 'elemento humano', que suele ser una persona que, con su mera
presencia, disuadiría a los posibles delincuentes de cometer un delito. Un
guardián capaz también podría ser CCTV, siempre que alguien lo esté
monitoreando en el otro extremo de la cámara en todo momento. 1. un objetivo
accesible 2. la ausencia de tutores capaces que pudieran intervenir 3. la
presencia de un infractor motivado] (Department of Attorney General and
Justice, 2011)
En
cambio, por medio de la Teoría del triángulo del delito es posible explicar cuáles
son las variables que se necesitan para que pueda ocurrir un delito. Tales
variables son el delincuente, la víctima y el sitio. Resulta de fundamental
relevancia manifestar que en caso de faltar una de estas variables, no ocurrirá
ni se desarrollará un acto delictivo.
Ahora
bien, ¿Qué origina un delito?, se pudiese alegar que este es ejecutado
primeramente por las motivaciones de un sujeto decidido a cometerlo a cambio de
obtener ya sea un bien jurídico o dañar este mismo, asimismo es necesario la
ubicación de un entorno en el cual, la ´presencia policial sea mínima o nula,
como también la presencia de otros individuos no sea tan recurrente en dicho
sitio, sin embargo no solo en dichos espacio se dan tales delitos, pues, en
muchas ocasiones la sobrepoblación influye en la perpetración de un delito.
Esto
porque, resulta más fácil que la víctima no se dé cuenta del delito al que está
siendo sometida, asimismo y dentro del mismo contexto la víctima por su parte
no debe externar medidas de prevención, es decir, encontrarse atento al espacio
por el que transita o bien evidencia las pertenencias que posee de manera que
el individuo infractor sabe en qué momento puede someter a la víctima.
El
riesgo de victimización tal y como se ha observado depende de las variables presentes
en el entorno de la víctima, siendo estos desde las carencias económicas,
ausencia de justicia, las escasas o deficientes medidas de protección presentes
tanto en el entorno como las que esta toma.
Cabe
destacar que, el analizar y estudiar estos tipos de vulnerabilidad permitirían conocer
los riesgos, lo cual permitiría el desarrollo de estrategias para la prevención
de la criminalidad.
Sin
embargo, pese a que muchos de estos factores de victimización esta presentes o
bien a la vista de la sociedad, hay otro tipo de victimización la cual ha
tomado cierta consolidación en la sociedad, afectando a los adultos mayores y a
la niñez en el ciberespacio.
El uso
de las tecnologías para victimizar a adultos mayores y niñez en el
ciberespacio.
La
informática por su parte es un aliado indispensable en el uso cotidiano de los
costarricenses, pues por medio de esta se pueden realizan transacciones
bancarias, compartir información privada, ponerse en contacto con amigos,
familiares, e incluso navegar por la red como medio de entretenimiento. Sin
embargo, estas acciones que se ven comunes, pueden ser intermediarios para el
“hackeo” de ciberdelincuentes, pues existen páginas poco seguras en las cuales
estos se encuentran esperando a sus víctimas.
Los delitos informáticos, estos se encuentran conformados por una amplia variedad de actos, los cuales afectan a miles de costarricenses día a día, ya sea desde el robo de información para la suplantación de identidad, como también desde llamadas telefónicas fraudulentas. Es así que, es preciso exponer los delitos más comunes y que forman parte de este hecho delictivo.
Primeramente,
para con los delitos de estafa informática, el problema principal de este son
las personas, pues hay sujetos que suelen ser comunes o muy probables a ser víctimas
de estos delincuentes, esto generalmente ya sea por la edad que poseen o la
poca experiencia o conocimiento que poseen sobre este delito y su modus
operandi. Por otro lado, el objetivo del delincuente es monetario pues, hacen
creer a las víctimas que ganaron algún sorteo pero que deben de pagar por le
envió, quienes al no tener un guardián caen en dicha mentira, asimismo el lugar
por lo general resulta abstracto ya que el uso de un medio tecnológico es el
medio entre los delincuentes y las víctimas.
Ahora
bien, enfocándonos y analizando el delito de suplantación de identidad, este se
puede dar desde la elaboración de un perfil de una red social falso, con el
objetivo de realizar ya sea comentarios de odio en contra de otro,
ciberbullying y hasta estafar sujetos.
En
este caso, los motivos del ciberdelincuente pueden ser ya sea monetarios o
simplemente el de experimentar emociones por vivir una vida falsa o atacar a
otro individuo, el problema por su parte surge por medio de la exposición de
fotos tanto de amigos como de familiares, pues estas suelen ser robadas y en
cierta forma le dan “credibilidad” al perfil falso de igual forma como parte
del problema se puede encontrar el uso y exposición de las redes sociales
por parte de menores de edad, quienes no son supervisados por “un guardián”,
por último al igual que el delito anteriormente expuesto el lugar por lo
general resulta abstracto ya que el uso de un medio tecnológico es el medio
entre los delincuentes y las víctimas.
REFERENCIAS
Department of Attorney General and Justice. (2011). Routine activity theory crime prevention. Retrieved from https://www.crimeprevention.nsw.gov.au/Documents/routine_activity_factsheet_nov2014.pdf
Verona, G., et al. (s.f). VICTIMOLOGÍA.
Recuperado de: https://ehu.eus/documents/1736829/2010409/Manual+de+Victimologi%CC%81a+2015.pdf





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